Apuntes y reflexiones rápidas desde el Centro Social de la Villana sobre la actuación de Desokupa en el barrio la mañana del 8-10-2018

La empresa Desokupa fue ayer al solar de la calle Leonor González número 2 conocido por los medios de comunicación como el “narcosolar de Vallecas”. Se desplegaron en total más de veinte individuos, diez reconocibles por sus camisetas blancas y otros tantos camuflados. Hicieron guardia en la puerta con dos pastores alemanes mientras rodeaban la infravivienda. Desokupa habló con las personas que estaban dentro para presionarlas a que firmaran un papel por el que reconocían que abandonaban el espacio y se comprometían a no volver. A la vez les chantajearon asegurando que vendrían los servicios sociales para atenderlas. Desokupa persiguió y requisó pertenencias a las personas que abandonaron la infravivienda. Pidieron a los medios de comunicación que no les grabaran la cara. El reportero de Telemadrid les aseguró que así lo harían. Una persona del operativo de Desokupa lanzó una piedra a la infravivienda y posteriormente entraron en ella. Durante todo ese tiempo la policía vino de manera discontinua varias veces, salvo dos policías secretas que algunos vecinos reconocieron y que estuvieron de manera más estable. Tampoco estuvo ningún representante de la Junta municipal aunque supieron al momento lo que pasaba y se les solicitó que acudieran. Tristemente, muchas vecinas y vecinos que fueron apareciendo para observar se alegraron de la actuación de Desokupa e incluso algunas vecinas de otras zonas de Vallecas, que formaron parte en sus inicios de las caceroladas vecinales en Monte Igueldo, han charlado amistosamente con los miembros de Desokupa. De tal modo que para que la banda de matones y fascistas de Desokupa pudiera operar libremente en Vallecas tuvieron que darse, por lo menos, estas condiciones: la ausencia de representantes de la junta, la pasividad policial y jurídica, la atención de los medios de comunicación y la tranquilidad de vecinas y vecinos de la zona.

Al Centro Social de la Villana de Vallekas nos preocupa lo que ha sucedido, la privatización de la violencia ejercida por Desokupa, así como el espectáculo mediático de estos días. Queremos dejar claro que estamos preocupadas por los temas de seguridad de nuestras vecinas y creemos que hay que atender a sus demandas. Por eso durante los últimos años junto a más vecinas y vecinos de la zona hemos trabajado por reforzar los lazos de vecindad abriendo espacios de uso comunitario y participando en el desarrollo de eventos culturales y de ocio. Creemos que es necesario fortalecer el sentido de comunidad en el barrio como base de una política de convivencia y seguridad para todas. Por eso cuando desde la Villana de Vallekas nos preguntamos: “¿quién ha llamado a Desokupa para que viniera a Vallecas?” no vamos a repetir, como algunas voces están apuntando, al colegio cercano al solar y a la preocupación de algunas vecinas de la zona; ni tampoco responder desde la ligereza que supone “entender la situación que viven las vecinas de la zona” lo que legitimaría por otras vías la actuación fascista e ilegal de Desokupa. Para nosotras la actuación de Desokupa en Vallekas es el resultado directo de una estrategia fallida de seguridad centrada en la demanda de más policía en las calles y de la cual queremos cuestionar estos tres aspectos:

1º. La presencia de estos matones en nuestro barrio debería llevarnos a reflexionar sobre los mecanismos que se activan cuando las demandas de más intervención policial no alcanzan sus objetivos. La incapacidad de evitar el trapicheo y la venta de droga en el solar estas semanas muestran claramente los límites de la actuación policía. Sin embargo, esto no puede justificar que los vecinos acudan a soluciones ilegales y fascistas de grupos que ayer desalojaron el Centro Social La Pluma al grito de “maricones de mierda”, hoy desalojan una infravivienda como mañana lo hacen con un domicilio familiar. Desde la Villana creemos que es necesario parar la escalada caracterizada por estos pasos; primero reclamar más intervención policial, después reconocer los límites de la actuación policial y denunciarlos en medios y por último llamar a bandas fascista… En este sentido tenemos que reconocer que las reclamaciones de más policía no son ninguna panacea. Por eso queremos compartir con nuestras vecinas la propuesta de que cualquier demanda y actuación de seguridad debe hacerse siempre dentro de una planificación más amplia centrada en el trabajo diario en las calles y el desarrollo comunitario. En este sentido es necesario revertir las actuales políticas de recorte y austeridad relacionadas con las drogodependencias. Creemos que es necesario invertir más en la atención a drogodependientes, como se está haciendo en otras ciudades como Barcelona. Y también creemos muy necesario reconocer que tenemos que tener un conocimiento más claro, actual y concreto de las características de la venta y consumo de drogas en nuestro barrio. Al suponer que conocemos las características de las circulaciones, dependencias y consumidores relacionadas con el menudeo de droga facilitamos la intervención policial. Sin embargo, nos falta conocer muchos aspectos vinculados a esas cuestiones y su relación con otros problemas actuales en el barrio (pobreza, casas de juego, otras dependencias, perdida de lazos vecinales…). Desde la Villana creemos que profundizar en estos aspectos permitiría operar sobre el problema a través de otros tipos de intervenciones sociales y no solo policiales.

2º. La responsabilidad de los mecanismos institucionales-municipales que han reforzado la intervención policial como forma de resolución de los conflictos. Lo que sucedió ayer en el solar de Leonor González número 2 responde en parte a las demandas que reclamaban más policía y cámaras de vigilancia en otras zonas de Vallecas como el Bulevar y Monte Igueldo. La presión policial en estas zonas han permitido que el trapicheo de drogas se trasladara en los últimos meses desde el casco antiguo de Vallecas a San Diego, Nueva Numancia y Doña Karloto. Por eso desde la Villana no vamos a reclamar más policía porque creemos que eso solo supondría trasladar el problema del menudeo de droga que sucede en nuestras calles a otras zonas de Moratalaz o Fontarrón. Cualquier mínima solidaridad vecinal debería tener en consideración que la demanda de más policía no está erradicando los problemas si no que los está trasladando a otros barrios obreros. Y esta consideración deberían tenerla presente, antes que nadie, los propios cargos municipales.

Las demandas de más policía han partido en muchos casos desde grupos de whats-up que están tratando de crear una corriente de opinión en el barrio favorable a las posiciones reaccionarias e insolidarias de Ciudadanos. Estos grupos y sus mensajes muchos de los cuales han resultado ser mentira (como la creación de una nueva plataforma de seguridad en Vallecas) aspiran a ser la vanguardia de Cs en Vallecas y para eso requieren la atención constante de los medios quienes estos días han retransmitido lo que pasaba en nuestro barrio como parte del espectáculo de las mañanas televisivas. Se ha abierto así una brecha desde la que colar y difundir el discurso reaccionario y asocial de Cs. Desde la Villana denunciamos que estas actuaciones y celebraciones son una parte fundamental del programa electoral de Cs. Un programa que es un ataque directo a la población trabajadora vallecana y persigue engañarnos al presentar que el problema del barrio es la okupación en vez de: la especulación con la subida interanual de la vivienda más alta de Madrid, las casa de juego con un crecimiento desorbitado en el último año, las subidas abusivas de alquileres que están expulsando a nuestras vecinas de sus casas, el avance del modelo neoliberal de ciudad centrado más en otros barrios que en los del Sur….

Por todo ello desde la Villana queremos seguir construyendo barrio y relaciones comunitarias para poder abordar desde ahí y entre todas las amenazas e (in)seguridades que sentimos y vivimos.