El acompañamiento sanitario como herramienta de desobediencia.

¿Por qué los Grupos de Acompañamiento?

Eran las 10 horas de una fría mañana de invierno, estábamos en la puerta del Centro de Salud de Vallekas, acompañaba a Fama. Aunque ella antes tenía tarjeta sanitaria, ahora la ha pedirdo a raíz de la aprobación del Real Decreto-Ley 16/2012, que supone el fin de la sanidad universal, la exclusión de cientos de miles de personas del acceso a la sanidad pública y la introducción del repago en medicamentos, transporte y otras prestaciones.

Por eso estaba yo allí con ella, esperando a que un profesional sanitario desobediente nos atendiese. Tanto usuarias como trabajadoras del Sistema Nacional de Salud nos hemos juntado para articular una campaña que permita que las personas que han sido privadas de tarjeta sanitaria sigan siendo atendidas en la sanidad pública, como antes de la aprobación del Decreto. Bajo el lema “Yo sí, sanidad universal” también queremos denunciar y revertir esta ley que supone el paso de un sistema de salud universal a un sistema donde sólo las personas “aseguradas” tienen derecho a una serie de prestaciones básicas.

Las consecuencias concretas de este Real Decreto son un efecto disuasorio no sólo en usuarios sino también en profesionales, incluso en situaciones en las que está garantizada la asistencia (embarazadas, menores, urgencias, enfermedades diagnosticadas antes de 31 de Agosto de 2012…), las dificultades en la asistencia debido a la introducción de trabas y complejidades administrativas o el retroceso de la salud preventiva…

Por eso estaba yo allí con Fama aquella fría mañana de invierno, porque una de las herramientas con las que contamos en ésta campaña son los Grupos de Acompañamiento, que se han creando en los distintos barrios de Madrid y se han ido extendiendo a otras comunidades autónomas. Estos grupos apoyan a las personas que se han quedado sin tarjeta para que sigan siendo atendidas, ayudan en la difusión de la campaña en los distintos barrios y organizan, entre otra cosas, actos informativos y de denuncia de las consecuencias de la reforma del Sistema Nacional de Salud.

Debido a que muchas personas que se han quedado sin tarjeta piensan que ya no podrán ser atendidas en su centro de salud o en su hospital o que, si acuden, serán facturadas por ello. En consecuencia, están dejando de ir al médico cuando están enfermas.

Se está difundiendo el contacto de los grupos de acompañamiento que ya existen en los distintos barrios de Madrid, para que las personas en esta situación puedan acudir a ellos para ser acompañadas al médico o informadas de cómo pueden seguir siendo atendidas gratuitamente en sus centros de salud, además de sumar a otras personas que quieran participar en ellos.

Además se están realizando una serie de charlas en los centros de salud de los distintos distritos. En ValleKas ya se ha acudido a cuatro centros de salud del distrito y, últimamente, se han programado tres talleres más para marzo de 2014, en los que se informa a los profesionales para que se sumen y se les facilita herramientas para que puedan seguir atendiendo normalmente a las personas que se han quedado sin tarjeta.

Y esa fría mañana con Fama juntas pudimos, nos atendieron y salimos con un diagnóstico y con recetas. Porque luchando juntas podemos seguir defendiendo una sanidad pública y universal.